sábado, 28 de julio de 2012

Brioche de coco y más...

"Mi madre solía decir que el amor nunca se malgasta, aunque no te lo devuelvan en la misma medida que mereces o deseas.
-Déjalo salir a raudales -decía-. Abre tu corazón y no tengas miedo de que te lo rompan. Los corazones protegidos, acaban convertidos en piedra".
(El café de los corazones rotos, Penelope Stokes)

No recuerdo ni el momento ni con quién. Es indiferente porque es una conversación repetida, tan manoseada como la del tiempo o el sueño que tiene una por la mañana. "Me arrepiento de haber estado con...","cuánto tiempo perdido", "no me vuelve a pasar". Y sin embaro ocurre una y otra vez. El corazón-coraza no funciona, a mí no por lo menos. Supongo que ocurre cuando no sabes ni sufrir ni disfrutar con moderación.
Pues esto es como con la cocina. No valen las medias tintas, el ni fu ni fa. Se sufre cuando, después del tiempo y el cariño invertido, el horno nos devuelve un bizcocho al que no hay quien le meta el diente. Lo sufres, sí... pero no me digas que no te desborda la satisfacción y el orgullo cuando el resultado es el contrario.
Te aseguro que estos brioches son del segundo grupo, de los de éxito asegurado (y mira que es difícil, que no parece tan sencilo a priori). Gracias a Aliter Dulcia por esta receta. Mis desayunos son ahora otra cosa.

Al tema:
Ingredientes (ir agregándolos en el orden que sigue):

200 ml de leche de coco
55 ml de aceite vegetal
1 huevo batido
150 grs azúcar
500 grs harina de fuerza
1 cubito de levadura fresca de panadero desmigada


En un cuenco vamos echando los ingredientes en el orden en el que está puesto anteriormente.Amasamos y dejamos levar en un lugar templado (dentro del horno, por ejemplo) hasta que doble su volumen (alrededor de una hora y media).
A continuación hacemos bolitas del tamaño de una albóndiga y las dejamos levar de nuevo. Esta vez con media hora bastará.
Esta vez yo he querido hacer algunas variedades de este brioche que, por sí solo, ya está delicioso. Para ello he dividido la masa en cuatro partes, a una le he puesto pepitas de chocolate, a otra unas gotitas de anis, a otra esencia de limón y a la última esencia de vainilla y una pizca de canela.


Pincelamos con un poquito de leche, espolvoreamos con azúcar y al horno precalentado. A 180º durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. Dejar enfriar un poco y ....a disfrutar!!!

2 comentarios:

  1. Pues nada habra que probar estos brioches pues quiero sentirme igual de satisfecha que tu
    un besito

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  2. Pruébalos,Feli!!!te van a encantar!!!
    Un besazo!

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