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jueves, 19 de enero de 2012

Pie salado de carne y Guiness

Feliz Año!!!!
Por fin consigo centrarme un poco después de un mes de mudanza incluída. Los que hayan hecho una saben el infierno que significa. Aún debo hacerme a la nueva cocina, la nueva casa, la nueva luz... y a que, de momento, no tengo internet.
Esa es mi excusa (buena, eh?) para argumentar la falta de movimiento bloguero por mi parte y que llegue un pelín tarde (solo una horica y media) de la fecha de publicación del reto Whole Kitchen de enero.


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de enero nos invita a preparar un clásico de la cocina británica: Pie Británico

La verdad es que es un ideón esto del pie. Lo puedes rellenar de lo que te venga en gana (dulce, salado o mediopensionista). Es fácil y da buenos resultados. Eso sí, a la hora de meterle el tenedor, se desmorona un poco... pero como estamos en familia, es lo de menos ¿verdad?.
Vamos con la receta. Tengo que decir que, en mi caso, los tiempos han sido más cortos que en la receta original. Así que mi conclusión es que cada horno es un mundo y cada pie también. Este es el mío. ¿Gustas?



Ingredientes:
250 grs de carne picada mixta (vacuno y cerdo)
2 zanahorias
1/2 cebolla
romero y tomillo
1/2 lata de cerveza Guiness
1 vasito de caldo de carne
1 cucharadita de mostaza
2 cucharaditas de salsa pesto
unas tiras de pimiento asado
mantequilla (tamaño de una nuez)
sal
pimienta
ajo rallado
queso rallado
2 planchas de hojaldre
1 huevo batido para pincelar

Empezamos pochando la cebolla en el aceite. Intentemos que no se queme. Llegados a ese punto, echamos el ajito, le damos un meneo y le incorporamos la zanahoria y el pimiento asado. Es el momento de añadir la carne.
El fuego está fuerte... me gusta así. Que la carne se asuste un poco y tome color. Cuando esto ocurra, añadimos el romero y el tomillo, la sal y la pimienta y la mantequilla. También el pesto y la mostaza. Le damos vueltas y cuando la mantequilla esté derretida es el momento de echar la media lata de Guiness. La otra mitad nos la bebemos. Este último es un paso básico en la receta ;)
El fuego está fuerte y hará que el alcohol se evapore (el aroma y sabor que aporta la Guiness es estupendo: pelin amargo). Es el momento de añadir el caldito de carne. Dejamos que haga chop chop hasta que el líquido desaparezca, apagamos el fuego y aún caliente le añadimos el queso rallado. Removemos y reservamos.
El horno debe estar precalentado a 180º. En un molde colocamos la primera placa de hojaldre. La pegamos bien a los bordes, y en los de arriba, los que van a ir sellados con la placa superior de hojaldre, los barnizamos con el huevo batido. Así sellará mejor.
Vertemos sobre el hojaldre nuestro relleno de carne, tapamos con la otra plancha de hojaldre sobre la que habremos hecho unos cortes (para que ventile y se haga mejor)y volvemos a pincelar con huevo.
Lo metemos al horno, en mi caso 40 minutos, y listo.
Ya tenemos nuestro pie salado!

sábado, 18 de junio de 2011

Pastela moruna 2.0


Vamos a por el segundo reto Whole Kitchen al que me apunto. Esta receta está especialmente dedicada a Raquel, ahora en tierras francesas y en la ciudad del amor... pero a la que, si no me equivoco, le encantaba este plato típico marroquí.
Mi versión de la pastela moruna es un poco especial. Empezando por el relleno. Lo suyo es utilizar pichones o, en su defecto, pollo. Yo he optado por lo segundo pero con carne picada (¡¡¡???!!!). Creo que es más cómodo (por aquello de no tender que deshuesar después las piezas) y a mi la textura me convence más. A ver qué os parece.

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de junio nos invita a preparar un clásico de la cocina marroquí, Pastela Moruna.

Ingredientes:
400 grs. carne picada de pollo
5 láminas de pasta brick
1/2 cebolla
ajo en polvo
1/2 cdta. jengibre en polvo
1/2 cdta. canela en polvo
cilantro picado
perejil picado
sal y pimienta
2 huevos + 1 para pintar la masa
mantequilla derretida
almendras molidas
1 cdta. agua de azahar
una ramita de azafrán
1 vaso generoso de caldo de pollo
Mantequilla derretida (unos 75 grs.)

Nos ponemos manos a la obra. Lo primero, encontrar la pasta brick. No me ha resultado fácil, pero si teneis un Supercor cerca de casa, casi seguro que lo teneis. Lo dejamos en el frigorífico mientras preparamos el relleno. La pasta es muuy sensible y enseguida se queda seca.
En esta ocasión, he hecho de la cebolla un puré gracias a la picadora. No quería que se notaran los tropezones. La pochamos en una sartén con aceite (sed generosos con el chorro) y con ajo picado. Cuando está doradito, agregamos el cilantro, el jengibre, el perejil, la carne picada, la sal y la pimienta. Dejamos que la carne vaya haciéndose un poquito (como unos 3 minutillos) y le agregamos un vaso de caldo de pollo. Que cubra la carne, pero no demasiado. Lo tendremos haciendo "chop chop" con el fuego bajito y le echamos media cucharadita de canela antes de tapar.
Mientras tanto podemos pasar a preparar la capa de almendras. Las mías son molidas, pero he querido tostarlas un poquito para darles más enjundia. Así que en un cacito he puesto un pelín de aceite de girasol, y he echado las almendritas. Le damos un revolcón y cuando parezca que se tuesta un poco, apagamos el fuego, echamos una cucharada de agua de azahar, removemos bien y reservamos.
¿Le echamos un vistazo a la carne?. Ya tiene otro color, la salsa tiene una pinta bien maja y el olor...uhm... bien bien, marcha perfectamente!. Es entonces el momento idóneo para quitarle la tapa y esperar a que reduzca el liquidillo. No es algo rápido, puede tardar unos 20 minutos perfectamente. Cuando esto ocurra, añadimos dos huevos y removemos hasta formar una pasta y el huevo se cuaje. Retiramos del fuego y reservamos.

Encendemos el horno a 220º mientras montamos nuestra pastela. Con un pincel untamos nuestro molde con mantequilla. Vamos poniendo una lámina de pasta brick encima y también la pintamos con mantequilla. Ponemos otra lámina de brick y volvemos a pintar con mantequilla. Es importante poner dos porque va a ser la base de nuestra pastela.
Llega el "momento almendra". La extendemos bien sobre la pasta brick y aplastamos para que quede uniforme. Sobre ella ponemos otra lámina de brick, pintamos con mantequilla y sobre esta lámina volcamos la pasta de carne. También aplastamos e igualamos bien. Ahora tapamos nuestra pastela, en este caso con dos láminas de pasta brick (recordad que las 2 láminas deben ir pinceladas con mantequilla derretida).
Intentamos tapar bien la masa de carne para que no salga, pintamos con huevo batido y lo llevamos al horno. Solamente hará falta 10 minutos de horneado para sacar nuestra pastela y, por supuesto, disfrutarla.
Espolvoreamos un poquito de canela sobre ella y.... a sorprender!