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domingo, 8 de noviembre de 2015

Magdalenas de toda la vida

Sí, he vuelto. Con esto de las redes sociales, el estrés, el trabajo y todas las excusas que uno pueda imaginar, aquí me tienen. Con una receta viejuna y mil proyectos que, probablemente, se frustrarán por el camino. He dejado de torturarme. Tengo muchas ideas y poco tiempo. O lo administro muy mal, que también puede ser. "El que mucho abarca, poco aprieta", que decía mi abuela. Yo lo encarno perfectamente. Y lo asumo. El caso es que aquí estoy, con una recetita de las de siempre. Unas magdalenas. La receta la he tomado de Webos Fritos, porque es verdad que siempre salen.
Ingredientes: 
1/2 naranja
4 huevos L (o lo que se acerque a 200 grs)
200 grs azúcar
200 grs aceite de girasol
220 harina de repostería
1 puntica de sal
1 sobre de levadura

Esta vez lo hice en la Thermomix, que para algo la tengo. Ahí, juntando lo clásico con lo moderno. Ecléctica, oiga. Ponemos en el vaso la media naranja troceada con la piel, los huevos y el azúcar. 3 minutos a velocidad 5 poniendo 37º de temperatura. Es cierto que la cáscara le da un sabor único, pero reconozco que no me termina de gustar el tropezoncillo. Os sugiero que pulvericéis la piel o que por un lado pongáis los trocitos de naranja y la ralladura (siempre más fina) por otro.

Volvemos a darle 3 minutos, sin temperatura, a velocidad 5. Es hora de añadir el aceite y mezclar 15 segundos a velocidad 5. Agregamos la harina, la levadura y la sal. 8 segundos/velocidad 6.
Y ya. La clave está en reservar la masa en el frigorífico al menos media hora.
Mientras, precalentamos el horno a 250 grados. A continuación, vertemos la masa en las cápsulas (no lo llenemos hasta arriba, se desparramará), espolvoreamos con azúcar y lo llevamos al horno, bajando la temperatura a 220 grados. Cuando veas que están doraditas y que el maravilloso copete parece que se abre, estarán en su punto.
A disfrutar.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Tarta de manzana de la tía Ana María

Pocas cosas hay en la cocina, creo yo, con tantas versiones como la tarta de manzana. Cada casa tiene al menos una receta de cabecera. En la mía hay varias, hubo una auténtica racha de experimentos con este postre... y de uno de esos experimentos sale esta receta que hoy os traigo.

La primera vez que la probé fue en casa de mi tía Ana María. Mira que tiene arte con los postres.... y de su cocina, pasó a la de su hermana y, a la vez, mi madre.

Es un poco peculiar, no es una tarta al uso, pero a mí me encanta. ¿Listos?

Ingredientes:

4 huevos frescos
1 vaso de harina
1 vaso de azúcar
1 vaso de leche
4 o 5 manzanas, peladitas, laminadas finas y cortadas por la mitad
1 cdta. de levadura


Para el almíbar:
3 cucharadas de azúcar
zumo de 1 limón
3 cucharadas mermelada de albaricoque


Se unta el molde con mantequilla. Se pone papel de horno.
En un bol mezclamos la harina, la levadura y el azúcar.
En otro bol mezclamos los huevos con la leche.



Empezamos con el lío, el montaje. Como la cosa va en capas, os indico el orden:

 1.- Sobre el molde colocamos la mezcla de harina y azúcar ayudándonos con una cuchara. Se trata de         esparcirlo bien, pero cubriendo toda la base.
2.- una capa de manzana laminada encima.
3.- una capa de la mezcla de leche y huevo.
4.- una capa de manzana.
5.- una capa de leche y huevo.
6.- una campa de la mezcla de harina y azúcar.
7.- una capa de manzana
8.- una capa de leche y huevo.

La última capa, sí, es la de la mezcla de leche y huevo. Todo esto que parece imposible, lo llevamos al horno precalentado a 180º hasta que veamos que se ha cuajado.

Mientras, preparamos el almíbar. Ponemos un cazo al fuego con todos los ingredientes (el azúcar, el zumo del limón y las cucharadas de mermelada). Removemos hasta conseguir la consistencia deseada y reservamos.
Solamente nos queda pincelar con él nuestra tarta de manzana recién salidita del horno. Uhmm..... riquísima!



Dulzainas

martes, 13 de mayo de 2014

Tarta de lima (o empanada de lima)

Parecía que no iba a llegar nunca este momento, pero he decidido ponerme firme. Sí, retomo el blog con muchas ganas y otras tantas recetas sobre la mesa.
Con estos calores he pensado en volver al universo blogeroculinario con una tarta bien fresquita, con el toque ácido que le da la lima y el dulce de la galleta.
Una vez más, mi fuente de inspiración ha sido el libro "Pasteles, pastas, galletas, merengues ,tartas, panes, dulces y salados", de la Editorial Blume y con el que Caroline Bretherton nos deja un puñado de recetas que siempre salen bien. Os lo recomiendo.

Vamos con ello!



Ingredientes:

100 gramos de mantequilla derretida
225 gramos de galletas Digestive (o similar)
5 limas bien verdes
3 yemas de huevos XL
1 lata de 400 gramos de leche condensada
Unos arándanos para decorar
*almíbar de pérsimon (opcional)

Precalentamos el horno a 180º y vamos preparando nuestras limas. Tenemos que, por un lado rallar su cáscara, y por otro, exprimir su zumo.
Preparamos la cama de nuestra tarta (o empanada, como la llama Bretherton). Para eso trituramos las galletas (puedes meterlas en una bolsa de congelación y pasar sobre ellas un rodillo), y una vez trituradas las mezclamos con la mantequilla derretida hasta que forme una buena base. Con ello forramos nuestro molde.
En un bol mezclaremos con la batidora de barillas las yemas de los huevos y las ralladuras de lima. Tenemos que conseguir que espese un poco. Una vez conseguido, añadimos la leche condensada. Integramos batiendo durante unos 5 minutos (¿es pesado?, sí, pero queda mejor, no desesperes). Es el momento de añadir nuestro zumo de lima y terminamos de integrarlo todo a barillazo limpio.

Vertemos nuestra mezcla sobre el molde con la base de galleta y horneamos unos 15-20 minutos. Cuando lo saquemos el centro debe estar aún un poco tembloroso.
Decoramos con arándanos. Antes yo le he dado un poquito de almíbar que hecho con un poquito de mermelada de persimon que tenía en casa.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Summer cookies


Agosto. ¡Por fín vacaciones! No sabe nadie las ganas que tenía de tener todo el tiempo del mundo para hacer "lo que viene siendo" lo que me viniese en gana. Así que ahí me he puesto,a hacer unas galletitas de colores para animar este primer día de vacaciones.
Son unas galletas bien simples, muy ricas y con un irresistible sabor a mantequilla. Ideales para la hora del café/té.
Esto me sirve además para lanzarme a un nuevo reto: hacer este tipo de cosas por encargo. No quisiera tomármelo como un trabajo extra. Es puritita afición... pero ya ha habido quien se ha atrevido a pedirme galletas como estas y tartas para sus celebraciones. La verdad, yo estoy encantada.

Como no soy de las que piensen que las recetas deben quedarse en el más absoluto de los secretos, consumo blogs culinarios y tutoriales a mansalva y, por supuesto, también me gusta compartir lo poco que sé. Así que si os animáis, solamente teneis que seguir la receta.
¡A por ello!

Ingredientes.
250 gramos de mantequilla
250 gramos de azúcar glas
1 huevo
675 gramos de harina
1 cucharada sopera de extracto de vainilla
colorantes alimentarios varios

Es importante tener todos los ingredientes a temperatura ambiente y preparados. Empezamos por la mantequilla cortada en daditos. Con la batidora de varillas dejarla como una cremita. Añadir poco a poco el azúcar glas. Debe resultar una masa esponjosa y blanquecina.
En ese punto añadimos un huevo ligeramente batido y el extracto de vainilla, integramos y ahora echamos poco a poco la harina.
Si queda desmigado, no os preocupéis. Al trabajar la masa, se irá haciendo manejable poco a poco.Si no os hacéis con ella, un chorrito de leche y listo.
Envolvemos la masa hecha bola en film transparente y lo llevamos a la nevera durante, al menos, tres horas.
Pasado ese tiempo ya podemos trabajar la masa. Encendemos el horno a 180º y mientras vamos a dividir nuestra masa en distintas porciones. Cada una de ellas llevará un colorante. Es importante que, si vais a hacer mezcla con ellos, hagais la mezcla primero y luego embadurnemos la masa con el "tinte". Amasamos bien para que toda la masa se impregne del color de manera uniforme, alisamos con rodillo y dejamos un grosor de aproximadamente un centímetro.
Cortamos de diferentes maneras y lo llevamos al horno durante 10 minutos o hasta que los bordes se pongan doraditos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla... ¡y a disfrutar!

sábado, 28 de julio de 2012

Brioche de coco y más...

"Mi madre solía decir que el amor nunca se malgasta, aunque no te lo devuelvan en la misma medida que mereces o deseas.
-Déjalo salir a raudales -decía-. Abre tu corazón y no tengas miedo de que te lo rompan. Los corazones protegidos, acaban convertidos en piedra".
(El café de los corazones rotos, Penelope Stokes)

No recuerdo ni el momento ni con quién. Es indiferente porque es una conversación repetida, tan manoseada como la del tiempo o el sueño que tiene una por la mañana. "Me arrepiento de haber estado con...","cuánto tiempo perdido", "no me vuelve a pasar". Y sin embaro ocurre una y otra vez. El corazón-coraza no funciona, a mí no por lo menos. Supongo que ocurre cuando no sabes ni sufrir ni disfrutar con moderación.
Pues esto es como con la cocina. No valen las medias tintas, el ni fu ni fa. Se sufre cuando, después del tiempo y el cariño invertido, el horno nos devuelve un bizcocho al que no hay quien le meta el diente. Lo sufres, sí... pero no me digas que no te desborda la satisfacción y el orgullo cuando el resultado es el contrario.
Te aseguro que estos brioches son del segundo grupo, de los de éxito asegurado (y mira que es difícil, que no parece tan sencilo a priori). Gracias a Aliter Dulcia por esta receta. Mis desayunos son ahora otra cosa.

Al tema:
Ingredientes (ir agregándolos en el orden que sigue):

200 ml de leche de coco
55 ml de aceite vegetal
1 huevo batido
150 grs azúcar
500 grs harina de fuerza
1 cubito de levadura fresca de panadero desmigada


En un cuenco vamos echando los ingredientes en el orden en el que está puesto anteriormente.Amasamos y dejamos levar en un lugar templado (dentro del horno, por ejemplo) hasta que doble su volumen (alrededor de una hora y media).
A continuación hacemos bolitas del tamaño de una albóndiga y las dejamos levar de nuevo. Esta vez con media hora bastará.
Esta vez yo he querido hacer algunas variedades de este brioche que, por sí solo, ya está delicioso. Para ello he dividido la masa en cuatro partes, a una le he puesto pepitas de chocolate, a otra unas gotitas de anis, a otra esencia de limón y a la última esencia de vainilla y una pizca de canela.


Pincelamos con un poquito de leche, espolvoreamos con azúcar y al horno precalentado. A 180º durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados. Dejar enfriar un poco y ....a disfrutar!!!

jueves, 26 de julio de 2012

Galletas de mantequilla exprés

¡Sorpresa!cambio de look del blog!
Llevo ya un tiempo conpartiendo con vosotros algunas recetas,experimentos y aventurillas culinarias... Pensé que ya era hora de hacer algunos cambios e intentar cuidar un poco más cada entrada.
Aviso desde aquí que para mí es imposible dedicarle toda la parafernalia necesaria a la fotografía.Me encanta hacer fotos,pero ni tengo tanto tiempo ni -y esto es lo más importante- tengo los instrumentos necesarios de luz,cámara apropiada,etc.Tengo un smartphone y una ventana muy grande y con eso es con lo que me apaño.

Estos últimos meses están siendo algo duros.Y los que vienen no parecen mejores para los ciudadanitos de a pie.Todo sube, lo único que baja es nuestra cuenta bancaria y parece que se ha instalado el desánimo en el salón de casa.
Mi manera de sacudirme la tristeza es haciendo deporte,hablando con amigos y cocinando. Mirar en otras webs y blogs me animan a mejorar y me alucinan con sus ideas.Kanela y Limón es uno de ellos. De ahí es esta receta sencilla y riquísima.


Ingredientes:
300 grs harina
200 grs mantequilla
100 grs azúcar


Es tan sencillo como mezclar todo en un bol, formar una masa uniforme.Con las manos le damos forma de bolitas, lo llevamos a la bandeja del horno,aplastamos ligeramente con el tenedor y después a hornear.
15 minutos,aproximadamente,serán suficientes.Yo he terminado rebozándolas, aún calientes,en una mezcla de azúcar y canela.



¿Os apetece una?

domingo, 3 de junio de 2012

Plum cake de plátano y nueces... y regalo inesperado

Feliz mes de junio a todos!
Empiezan los calores. Mala época para los que disfrutan con el horno a pleno rendimiento como yo... aún así, debo tener una vena suicida porque con 30 grados o sin ellos, no cambio el olor a bizcocho o a pan recién hecho en la cocina por nada del mundo.
Me gusta investigar, hacer pruebas, que salgan ricas y luego llevarlas al trabajo para compartir. Son mis "sorpresas". Una alegría en la mañana en jornadas en las que parece que no hay tiempo ni para respirar.
Hace apenas una semana, la sorprendida fui yo. Eva O., contertulia del programa en el que trabajo, conocedora de mi faceta cocinillas, me regaló este libro estupendo: "Los dulces de Amanda", de Amanda Laporte. 




Para quienes no conozcan a Amanda, os diré que ha trabajado con multitud de marcas (desde Lekué hasta la Sirena) como asesora e incluso ha elaborado recetas para la revista Lecturas.
Este libro es de recetas clásicas, aunque alguna hay que se sale de lo común (como un sorbete de mojito, por ejemplo, que pienso probar este verano). Pero lo importante es que están esas recetas de siempre que nunca fallan. La explicación es clara y la fotografía estupenda. Os lo recomiendo!

Buceando un poco por entrevistas que le han hecho a Amanda, me quedo con una de sus frases. Porque sí, porque es muy cierta y porque no he probado jamás postres más ricos que los hechos en casa. "A veces las tartas caseras más feas son las más buenas".

Esta vez, fue G. quien eligió por mí. Le encanta el plátano así que este plum cake le iba como anillo al dedo. El resultado es un bizcocho compacto, intenso pero buenísimo. Imprescindible para quienes gustan de mojar el desayuno en el café y fundamental para un día de trabajo largo, duro y difícil.

¡Que aproveche! Este post va dedicado a Eva, por el regalazo, y a todos los que, sin mucho adorno, sin fotos con escenarios perfectos y con la sencillez de una abuela elaboran postres con maestría.

Ingredientes:

350 gramos de plátanos hechos puré
3 huevos
150 gramos de azúcar blanco
50 gramos de azúcar moreno
125 gramos de mantequilla derretida+1 cucharada para untar el molde
1 yogur natural
270 gramos de harina
1/2 cucharadita de canela molida
1/2 cucharadita de sal
150 gramos de nueces peladas y troceadas

Cascamos los huevos en un cuenco grande y batimos. Agregamos los dos tipos de azúcar, la mantequilla, el yogur y el plátano y seguimos batiendo.
A continuación tamizamos la harina junto con la levadura, la canela y la sal y vamos agregándola a la mezcla de huevos. Removemos bien todo hasta obtener una mezcla homogénea.

Vertemos sobre un molde de plum cake previamente enmantequillado. Debe tener una capacidad aproximada de litro y medio porque sale mucha masa. Igualamos la superficie de la masa con una paleta.
Lo llevamos al horno precalentado a 180º. En el libro habla de 55-60 minutos. Yo tuve que dejarlo un poco más. Comprobamos con un palillo si está hecho por dentro, sacamos, dejamos enfriar y desmoldamos.

Cortar en rodajas.... y disfrutar.

domingo, 27 de mayo de 2012

Pastel cebra (zebra cake)

Problemas de conexión otra vez!!!!! Ha sido cambiarme de casa, y que todos los wifis del mundo hayan decidido alinearse en mi contra. En fin. Con dos días de retraso, pero aquí estoy. Porque si se acepta un reto, hay que cumplirlo...




Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Mayo nos invita a preparar un Zebra Cake (Pastel Cebra)

Para este bizcocho necesitamos ingredientes que tenemos en casa. Nada estrambótico, así que animaos porque además de sencillo, es bastante vistosote.

Ingredientes:

4 huevos grandes
250 g de azúcar
250 ml de leche
250 ml de aceite de girasol
300 g de harina
1 cucharada de levadura
2 cucharadas de cacao

Batir los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Sin dejar de batir, añadimos el aceite poco a poco.
Una vez que esté bien integrado, añadimos la vainilla y la leche a temperatura ambiente. Reservamos.



En otro bol, mezclamos los ingredientes “secos”: harina y levadura.

Añadimos los ingredientes secos a los húmedos poco a poco y sin dejar de mezclar con ayuda de unas varillas.

Separamos la mitad de la masa y añadimos el cacao.

Engrasamos el molde y precalentamos el horno.

Para montar el zebra cake: con ayuda de un racionador de helado echamos en el centro del molde 2 cucharadas de masa de vainilla, 1 de cacao y así alternativamente hasta finalizar con la masa.



Horneamos durante unos 40 minutos a 180º.
He hecho dos bizcochos. En uno he empezado por la masa blanquecina, en el otr (el de corazón) justo al contrario. Es mi cebra invertida ;-)

lunes, 14 de mayo de 2012

Carrot cake con frosting de limón (o tarta de zanahoria de toda la vida)




Mi primera tarta de zanahoria y todo un éxito. La verdad es que mucho mérito no tiene sabiendo que la receta parte de donde parte: Food and Cook. Cualquier cosa que he hecho siguiendo los pasos ha dado un resultado estupendo, pero puedo decir que su "carrot cake" se ha posicionado en el "top 3" de mis recetas.
Consejos para quienes quieran seguir la estela y convertirse en fans de la zanahoria: el frosting está mejor después de unas horas en la nevera. Recomiendo rellenar el bizcocho con él también porque le aporta más jugosidad.
En cuanto al bizcocho, yo lo he hecho en dos moldes (iguales) para no tener que partirlo por la mitad (que soy un poco torpe).
Allá vamos! Me he permitido unas variaciones mínimas (como el toque de limón en el frosting, el cambio de nueces pecanas por las de macadamia y unas especias más).


Ingredientes:
100 grs de nueces de macadamia molidas
340 grs de zanahorias ralladas
200 grs de harina bizcochona o de repostería
80 grs de harina integral
4 huevos grandes
200 grs de azúcar caster (blanco fino)
100 grs de azúcar moreno
240 ml de aceite de girasol
3 rodajas de piña natural en trocitos
2 cdtas. esencia de vainilla
1 cdta. bicarbonato
2 cdtas. de levadura en polvo
1/2 cdta. de sal
2 cdtas de canela
La puntita de la cucharilla de café de jengibre
La puntita de la cucharilla de café de nuez moscada

Para el frosting de limón:
300 grs de queso crema (tipo Philadelphia)
250 grs de azúcar glass
50 grs de mantequilla en pomada
300 ml de nata líquida de postres
ralladura de un limón
4 cdtas. de zumo de limón

Empezamos por el bizcocho y para ello precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
En un bol ponemos la harina, el bicarbonato, la levadura, la sal, la canela, el jengibre y la nuez moscada. Mezclamos bien y reservamos. Para evitar problemas con la levadura, si hace mucho calor en la cocina, haced esta mezcla y dejadla reservada en un sitio más fresco o en el salón, por ejemplo.
Nos vamos con los ingredientes húmedos. Batimos los huevos con el azúcar (tanto el blanco como el moreno) hasta que la masa nos quede con burbujitas y más clarita (al llevar también el azúcar moreno es difícil que os quede tan blanquecino). En este punto añadimos el aceite poco a poco y la esencia de vainilla. Integramos bien.
A continuación vertemos sobre el bol de la harina, levadura, bicarbonato, sal y especias, la mezcla de los ingredientes húmedos y removemos bien. Después le agregamos la zanahoria rallada y la piña cortada en daditos muy pequeños.
Engrasamos los moldes (si lo hacemos en un único molde, la masa tendrá que estar en el horno por espacio de 1 hora), y vertemos mitad y mitad en ellos. Los llevamos al horno donde permanecerán a 180º durante 30 minutos aproximadamente. Ojo, ya sabéis que cada horno es un mundo.
Dejamos enfriar los bizcochos y es el momento para preparar el frosting. Para que la nata monte bien es importante que esté muy fría, recién sacada del frigo. No es por hacer publicidad, pero aquélla que tenga más de un 35% de materia grasa montará mejor (por ejemplo, la de la Central Lechera Asturiana).
Empezamos por darle a las varillas. En un cuenco (a ser posible frío) "montamos" la mantequilla con el queso crema. Añadimos el azúcar glass poco a poco, seguimos con las varillas hasta integrar, incorporamos la ralladura de limón y las cuatro cucharaditas de zumo de limón. Reservamos en el frigo.
En otro bol, también frío, montamos la nata hasta que tenga cuerpo.Esta nata la agregaremos a la mezcla de mantequilla y queso crema con cuidado al integrar para que no se nos licue demasiado.
Llega el momento de montar la tarta. Entre plancha y plancha de bizcocho (o bien partiendo horizontalmente por la mitad nuestro bizcocho único), echamos una parte del frosting. No os paseis que tiene que quedar para cubrir luego el bizcocho. Colocamos la otra parte del bizcocho (como si fuese un sandwich) y cubrimos con el resto de frosting de limón.
Llevamos al frigo al menos una hora, si podeis resistir la tentación, alguna más.... y a triunfar!




domingo, 6 de mayo de 2012

Boston cream pie y feliz día de la madre!

Regreso con una tarta bien rica, un poco laboriosa pero que merece la pena. Hoy es el día de la madre. Vaya por delante mi felicitación a todas las que lo seais y mi achuchón más grande para la mía. Ya os he hablado de ella en alguna ocasión, así que no voy a ser más pesada recordando lo estupenda que es y lo importante que es para mí. El caso es que a mi madre le he prometido una tarta de zanahoria. Pensaba hacerla hoy, pero no me ha dado tiempo. Me la apunto como tarea pendiente. La otra tarea que ha dejado de ser pendiente es esta maravillosa tarta que he preparado para la madre de mi chico. Es una gran mujer y además me ha "proporcionado" a una de las mejores personas de este mundo. Sin más, vamos con la receta. Está sacada de un blog que me encanta y admiro: Food & Cook.
Para el bizcocho:
225 grs de mantequilla
225 grs de azúcar blanco
1 cdta. de extracto de vainilla
4 huevos grandes
200 grs de harina de repostería
25 grs de maizena
1 cdta. de levadura
4 cucharadas de leche .

Para el relleno (crema pastelera):
125 ml de leche
125 ml de nata para postres
1 cdta. de extracto de vainilla
3 yemas de huevo
50 grs de azúcar blanco
15 grs de harina .

Para la cobertura de chocolate:
150 ml de nata para postres
1 cdta. extracto de vainilla
1 cdta. de mantequilla
150 grs de chocolate negro
En un bol mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en dados con el azúcar. Usaremos una cuchara de madera hasta que quede una mezcla esponjosa. Iremos añadiendo a continuación los huevos uno a uno, incorporándolos perfectamente. En este punto agregamos la vainilla, mezclamos, y la harina, levadura y maizena. Es importante que la harina la añadamos lentamente para no "ahogar" la masa. Debe quedar ligera y esponjosa. Por último, añadimos las cucharadas de leche y mezclamos bien.Vertemos sobre un molde y lo llevamos al horno. La receta original habla de 25 minutos. Yo lo tuve 35 minutos. Ya sabéis que cada horno es un mundo. Mientras tenemos el bizcocho en el horno,podemos ir preparando el relleno de crema pastelera. En un bol mezclamos con varillas el azúcar con las yemas de huevo. Una vez que tengamos una mezcla homogénea, le agregamos la vainilla, mezclamos, la harina, mezclamos y reservamos. En un cazo llevamos a ebullición la nata con la leche. Cuando hierva, agregamos la mezcla de harina, yemas,azúcar y vainilla. Esperamos que haga "chop chop", que empiecen a salir burbujas y que esté a punto de hervir para bajar el fuego al mínimo. Removemos con las varillas hasta que espese. Retiramos del fuego, echamos la crema en un cuenco y reservamos hasta que enfríe. Podemos taparlo con un film transparente pegándolo a la crema (para que no se forme una película en la superficie). También nos dará tiempo a preparar la cobertura de chocolate. Es tan sencillo como mezclar todos los ingredientes en un cazo, llevarlo al fuego hasta que espese mientras no dejamos de remover con las varillas. Han pasado los minutos y ya tenemos el bizcocho!!! es importante que para rellenarlo y cubrirlo esté frío, así que paciencia. Partimos en dos el bizcocho para poder rellenarlo con la crema pastelera. Es como si hiciéramos un sandwich. Terminamos cubriéndolo con el icing de chocolate. Hacedlo. Merece la pena. Ha tenido tanto éxito que únicamente dio tiempo a hacer tres fotos sin muchos adornos... A disfrutarlo!

miércoles, 25 de enero de 2012

Pithiviers



Bueno, pues ya teníamos ganitas de algo dulce, ¿no?. Tengo que decir que esta vez el reto ha sido una auténtica jugarreta para esta casa. Uno de nosotros está a dieta y no soy yo... y preparar un hojaldre tan rico y no poder probarlo es cruel. Muy cruel.
Así me lo han hecho saber. Yo doy fe de que la, hasta ahora para mí desconocida, crema frangipane es una delicia.
Vamos al lío que hoy vamos con el tiempo justo.
Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de enero nos invita a preparar un clásico de la cocina francesa: Pithiviers



Ingredientes:
2 láminas de hojaldre
3 huevos
100 grs azúcar
100 grs de almendra molida
100 grs de mantequilla punto pomada
un poquito de mermelada al gusto (en mi caso melocotón y fresa)

Empezamos preparando la crema frangipane y encendiendo el horno (180º). Mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta que quede una mezcla uniforme. Añadimos dos huevos. Uno a uno. Después es el momento de agregar la almendra molida y darle brío al movimiento. Que todo quede bien integrado. No necesitáis batidora.
Una vez hecha la crema frangipane, ponemos las láminas de hojaldre estiradas. Cortamos círculos (o la forma que queráis) de tal forma que para cada pithivier necesitaremos dos círculos del mismo tamaño (uno servirá de tapa).
Ponemos un poquito de crema frangipane (es algo así como cuando hacemos empanadillas, no llegamos nunca a los bordes)y le agregamos encima una cucharadita de la mermelada que os guste. Yo en unos he puesto de melocotón y en otros de fresa. Pincelamos con un huevo batido los bordes y le ponemos encima un disco de hojaldre al que habremos hecho unos cortecitos. No lleguéis con esos cortes hasta el final de la masa porque entonces el relleno empezará a desparramarse en el horneado.
Pincelamos la tapita del hojaldre y lo llevamos al horno. 200º durante 10 minutos y a 180º otros 10 minutos. El tiempo es aproximado, hasta que se doren y el hojaldre no esté crudito.
A disfrutarlo!

martes, 25 de octubre de 2011

Brioche con curd de melocotón

La verdad, no sé ni cómo he podido hacerlo. Sigo hasta arriba de hospitales y mil cosas que hacer. Está siendo un mes de curro extenuante y ponerme a hacer algo en la cocina parece una utopía. Mientras todo vuelve a su cauce, que volverá, el domingo aproveché para hacer unos brioche. Mientras levaba la masa, recogía la casa. En esas estamos.
Pero si ya me salté el reto salado, no podía pasar lo mismo con el reto dulce, así que aquí me teneis, con unos brioche a los que agregué un curd de melocotón. Elegí esta fruta porque se me estaban pasando en el frutero y tenían un aspecto blandurrio. Al tema.


Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de octubre nos invita a preparar un bollo clásico francés: un brioche
La receta de este apetitoso bollito, ideal para el desayuno, la he sacado del recetario de Julia Child. Una apuesta segura.

Ingredientes:Para la esponja:
85 ml de leche caliente
25 g de levadura fresca o un sobre de levadura seca)
1 huevo
360 g de harina (2 x 180 g)

Para la masa de brioche:
La esponja
100 g de azúcar
1 / 2 cucharadita de sal
4 huevos batidos
180 + 20 g de harina (aproximadamente)
170 g de mantequilla o margarina a temperatura ambiente
Curd de melocotón para decorar y/o untar.



He modificado algo las cantidades a mi gusto. Con las originales me parecía que quedaba "poco dulce" y, no creais, no soy yo muy de cosas empalagosas.
Nos ponemos manos a la obra, que luego se nos echa el tiempo encima.
Empezamos con la masa de la esponja. Disolvemos la levadura en la leche tibia y lo mezclamos con el huevo batido. Echamos 180 grs de harina y amasamos. Agregamos los otros 180 grs y, sin tocar, dejamos que repose unos 30 o 40 minutos. Pasado este tiempo vereis que la masa asoma entre la harina. Bien.
Vamos con la masa del brioche. A la esponja le echamos encima el azúcar, la sal, los huevos batidos y la harina. 180 grs. Direis "qué barbaridad! cuánta harina!, esto va a quedar más duro que la suela de Cristo". Pues no, aún vais a necesitar unos 20 o 30 gramos más. Amasamos 5 minutejos y añadimos por último la mantequilla cortadita en dados y a temperatura ambiente. Formamos una bola y la llevamos a un cuenco aceitado tapado con film transparente. Dejamos levar 30 minutos o hasta que doble su volumen.


Pasado este tiempo (y después de poner un poco de orden en la casa), nos ponemos a formar los bollitos. Libre albedrío, la forma que querais. Mi consejo es que no hagais piezas muy grandes... que esto sube!!!. Tapamos con un paño seco y limpio y dejamos subir otro poquito más. Pincelamos con huevo batido.
Precalentamos el horno a 180º y horneamos unos 15 minutines o hasta que los veais dorados. Sacamos, dejamos enfriar y le echamos curd de melocotón, o mantequilla y mermelada... o nocilla... lo que más os guste. Observareis en las fotos, que en el frasquito reza "curl" y no curd. La forma correcta es curd, of course, pero en mi casa lo llamamos así, oiga.
Besos y a disfrutar!

domingo, 9 de octubre de 2011

Scones clásicos con chips de chocolate



¿Cómo va ese domingo?. No sé si a vosotros os ocurrirá como a mí... que estoy encantada con estos días de sol. Sí, apetece que llegue el otoño, hornos, hojas secas, bufandas y chaquetitas de punto. Pero despertarse un domingo con estos rayos de sol, no tiene precio. Así que había que celebrarlo, con un buen zumo de naranja acompañando a estos scones.


La primera vez que vi esta especie de galleta-pasta-triángulo extraño, fue en un Sturbucks. Me llamaba mucho la atención su aspecto. Lo probé, me gustó y años después he dado con una receta peculiar.


Supuestamente estos son de una receta básica, tradicional. No llevan huevo pero, si echais un ojo por los blogs, es raro encontrar una que no lleve huevo. Como es una receta muy yanki y yo tenía por casa esas maravillosas medidas de cups,tablespoons, etc, pues allá que me he lanzao. La equivalencia os la pongo al ladito.
Ya pondré otra algún día de otro tipo, pero allá va esta.


Ingredientes (para alrededor de 24 scones):
3+1/4 cups de harina normal (390 grs)
1/2 cup azúcar blanco (115 grs)
1 tablespoon+ 1 teaspoon de levadura (una cucharada sopera y otra de las de té)
1/4 teaspoon de sal (la puntita de la cucharilla)
2 cups de pepitas de chocolate ( 340 grs)
2 cups nata líquida (480 ml)
2 tablespoon de mantequilla derretida (2 cucharadas soperas)
Un chorrito de zumo de naranja (o Cointreau, si os gusta)
Ralladura de naraja

Precalentamos el horno a 200º. Mientras, mezclamos en un cuenco los ingredientes secos: la harina, el azúcar,la levadura, la sal y las pepitas de chocolate. Añadimos la nata y mezclamos bien. A continuación, le agregamos el chorrito de zumo de naranja (si preferís, podeis agregarle un poco de Cointreau).
Mezclamos todo y lo llevamos a la mesa, enharinada. Le damos duro a la masa, durante unos 10 minutos y formamos una bola que dividiremos a su vez en tres partes (tres bolas). Ahora solamente queda aplastarlas y dividir cada bola en 8 triangulitos. Algo así como si hiciérais la forma de una ficha de Trivial.
Ahora llevamos cada uno de esos triángulos a la bandeja del horno sobre la que habremos puesto papel sulfurizado. Los pincelamos con la mantequilla derretida,un poquito de azúcar y la ralladura de la naranja.
Al horno durante unos 15 minutos y ¡¡¡ya está!!!
¿He dicho ya que me encantan los desayunos de los fines de semana? :)